Corral #NoEstáSolo – COLUMNA

La Caravana Por La Dignidad que encabeza el Gobiernador de nombre Javier y de apellidos Corral Jurado, comenzó en la mejor frontera de México, esa ciudad que adoptó al divo que se convirtió en el mejor amigo del que hoy piden su extradición, motivo principal de la travesía emprendida que, como comentamos, inició en Ciudad Juárez con unas 200 personas.

El convoy pasó por Chihuahua y Delicias para luego bajar a la Capital del Mundo, pueblo natal del prófugo, en donde también esperaban a Corral dos centenares de individuos…e individuas, diría Chente, no Fernández, sino Fox.

Los contingentes no han variado mucho en cantidad de un lugar a otro, los que lo han hecho un poco más numeroso son los panistas y empleados de gobierno, que no precisamente son los mismos y estos últimos, los que están en la nómina, habrían sido obligados a estar en la Plaza de La Identidad, según se quejaron algunos.

Por eso Don Javier #NoEstáSolo, lo escoltan -además de sus guaruras- el aparato gubernamental, so pena que de no hacerlo, correrían el alto riesgo de vivir fuera de la nómina estatal, que tiene un no sé qué, que todos quieren estar dentro.

Sí, Corral #NoEstáSolo, porque se suman a la caravana los que andan detrás de una candidatura, esperando la señal divina que les haga creer que serán los ungidos, por eso en Parral se vieron muy afanosos personajes como Trini y Daniel, ambos Pérez, Humberto Olivas, Manuel Mora, al que alguien le dijo que podía ser y él se la creyó; también Tere Arteaga, por obvias razones, los hermanos Víctor y Ángeles, en fin, todos detrás del jefe, muy al estilo priísta, pero en azul.

Efectivamente, el Gobernador #NoEstáSolo, porque también se le acercaron los del Retén Ciudadano y su líder, Luis Tenorio, le ofreció cooperar con la colecta e incluso acompañarlo a Los Pinos, no a Hacienda, sino a la casa donde despacha Peña, pero a cambio, la organización pide al ejecutivo estatal que les ayude con las tarifas del agua y la revalidación vehicular. No les hizo caso.

Reiteramos, el exdiputado federal y exsenador #NoEstáSolo, también los reporteros parralenses lo persiguieron para conseguir unas palabras, pero Corral los desairó, huía de ellos, sus guardaespaldas maltraron y empujaron a dos colegas -está videograbado- y finalmente, presionado, cedió a conceder una improvisada rueda de prensa en el resaturant del hotel de un conocidísimo priísta. Ironías de la vida.

Pues no, Javier #NoEstáSolo, en Jiménez lo recibieron con pancartas exigiéndole que en lugar de marchas o caravanas, se ponga a trabajar y atienda los problemas de Chihuahua: seguridad, en primer lugar, educación, no menos importante y, obra pública, de la que no hay rastro, pero para sorpresa de muchos (o no de tantos), el mandón de Palacio habría respondido que él no prometió obra, sino llevar a la cárcel a Duarte.

¡Y tiene razón! Nunca prometió obra. Pero tampoco vemos a César tras las rejas.