¡Y se hizo la carnita asada! Y el Caballo les sigue comiendo el mandado.

¡Y se hizo la carnita asada!

Y el Caballo les sigue comiendo el mandado.

La idea de hacer una carne asada para todo público fue una idea f…ormidable, como diría Lucas, el compañero loco de Chaparrón, que tampoco estaba cuerdo.

Con este acto, populista, sí, pero altamente redituable, electoralmente hablando, Alfredo Lozoya les sigue llevando la delantera a los partidos políticos, los cuales todavía no acaban de definir precandidatos, cuando los independientes están en plena campaña.

Fíjese lo que son las cosas: el alcalde con licencia se ha quejado amargamente de la poca claridad en las reglas del INE para los aspirantes sin partido y son esas mismas condiciones las que le han beneficiado para dejar el cargo unos días, salir a pedir firmas, volver al puesto una vez cumplida -en este caso, superada- la meta y continuar encampañado sin violentar ninguna ley, porque como él mismo lo ha dicho, no está claro qué sí y qué no se puede hacer, pues aprovecha y hace de todo. A final de cuentas lo que no está prohibido, está permitido.

Imagínese un escenario en el que José Luis Martínez organizara un evento similar, público, promocionándose…hagamos un paréntesis: citamos al Síndico con licencia porque hasta el momento, es el único precandidato inscrito, casi con carácter de oficial ya que será el 19 de febrero cuando su partido, el PRI, le valide su registro como tal, mismo que se llevará a cabo este fin de semana.

Volviendo al supuesto de que José Luis hiciése algo similar a la carnita asada, estaría incurriendo en actos anticipados de campaña y seguramente el PAN (con todo y frente) y por supuesto, el propio Lozoya, lo demandarían sin dudarlo y probablemente procederían tales demandas, porque los lineamientos para partidos son muy claros, pero para los independientes no, y es ahí donde Alfredo lleva ventaja y de paso arrastra con él, para bien, a la carismática Alejandra Pérez, «Ale», para efectos de campaña, a quien no se le dificultó conseguir las firmas de apoyo para convertirse en «pre».

Entonces, ¿por qué se queja El Caballo de las autoridades electorales?
Sencillo: sabe que funciona y funciona muy bien, como la sección amarilla, eso de mostrarse como víctima del sistema, ese que supuestamente beneficia a los políticos de siempre, siendo que es totalmente a la inversa y para el caso que nos ocupa, los que están en desventaja son los abanderados partidistas.

De cualquier forma, en la política, como en el béisbol, nadie puede cantar victoria hasta que caiga el último out o mejor dicho, hasta que se cuente y se recuente el último voto de la última casilla que cerró.

Aun hay más, como dijera Raúl Velasco, sin la coalición «Por México Al Frente» que podría haberle asegurado la reelección a Jorge Alfredo y aunque sus posibilidades de triunfo siguen siendo altas, ya no son absolutas, porque le harán falta los 8 mil votos panistas que lo convirtieron en Presidente Municipal.

Pero aquí viene una nueva jugada: la desbandada de tricolores por pintarse de verde, al único que beneficia es, otra vez, al Caballo. Porque con los priístas desunidos, no habrá votos que le alcancen, ni al candidato del PRI ni al del PVEM para ganar.

Una última cosa: si Acción Nacional no define y pronto, sus precandidatos, con el requisito indispensable de que sean de sangre azúl y no naranja ni amarilla, mucho menos mestizos, la contienda será de dos: Lozoya Santillán -a la cabeza de las preferencias- y Martínez Estrada, con final cardíaco, por más que pretendan vender la idea de que el primero la tendría peladita. Perdón por la barbajanada.

¿Quién le gusta para que empareje la competencia: Trini, Daniel o Mora?

Esto…¡apenas comienza!