Duarte, los Baeza y el narco tras guerra del agua: Seguridad

“Lo que podemos apreciar es que los mismos actores están involucrados en diferentes temas, que tiene que ver con negocios el usufructo del agua de la región”, aseguró Mejía.

Mejía expuso que hay dos grupos que están detrás del movimiento del agua, familias y políticos que supuestamente acaparan los permisos y presuntos delincuentes, aunque el funcionario federal nunca confirmó si había una relación entre ellos.

“Lo que destaca es que ahí estuvo, que está encerrado ahí en un círculo con un casco, es Carlos Cuevas Abundis, que es un persona que está detenido por el asesinato de dos de sus escoltas, pero es una persona que se ha dedicado a la delincuencia organizada y al llamado huachicol”, explicó.

“A este sujeto Carlos Cuevas se le entregó una obra de tratamiento de agua residuales, tiene relación de amistad con un diputado local, que ha sido el más activo operador tanto en las movilizaciones como en el Congreso local”, continuó.

“¿Qué significa todo esto? que hay una red de políticos acaparadores de agua y presuntos delincuentes, vinculados a toda esta trama, es de decir, no es un movimiento espontáneo, porque la principal razón, la falta de agua, no ha habido falta de agua”, dijo.

Grupos de agricultores que financiaron las protestas

Anteriormente el subsecretario de Seguridad informó que el conflicto del agua es financiado por dos grupos de agricultores: los nogaleros y los cebolleros.

En el caso de los nogaleros, son la familia Urionabarrenechea, quienes están ligados con el exgobernador César Duarte, y el suegro de uno de ellos, Raúl Enrique Javalera, fue presidente de la Junta de Aguas, según datos de Ricardo Mejía.

Por otro caso, el grupo de los cebolleros, es otra familia Porras Muñiz, ligada al diputado local del PAN, Jesús Valenciano. “Ese diputado es pariente de una familia dedicada a la sobreexplotación, son cebolleros y algunos de ellos también se dedican a la tala”, mencionó.