La ola de violencia en distintas regiones del estado sumó nuevos episodios este miércoles, con ataques simultáneos que afectaron tanto a la población civil como al sector comercial, además de enfrentamientos armados con corporaciones de seguridad.
En el municipio de Aldama, autoridades confirmaron la quema de al menos siete viviendas en las comunidades de El Pueblito y Falomir, hechos ocurridos entre la noche previa y la madrugada. A estos actos se agregan reportes sobre personas privadas de la libertad, aunque hasta el momento no se han formalizado denuncias.
La situación provocó el despliegue de elementos de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y fuerzas militares, quienes se trasladaron a la zona para evaluar daños y reforzar la seguridad.
De manera paralela, en Morelos, un camión repartidor de una empresa refresquera fue incendiado por sujetos armados, en lo que representa otro golpe a las actividades comerciales en la región. Este hecho se suma al ataque registrado previamente contra una tienda de conveniencia en Aldama, también consumida por el fuego.
El clima de inseguridad no se limitó a esas zonas. En el municipio de Moris, un grupo armado abrió fuego contra elementos estatales que brindaban protección a personal encargado de instalar cámaras de videovigilancia, lo que derivó en un nuevo enfrentamiento.
Estos eventos ocurren en el mismo contexto de tensión que se vive en Ojinaga, donde recientemente se reportó un choque armado entre fuerzas de seguridad y civiles, así como operativos para contener a grupos delictivos en la franja fronteriza.
Autoridades estatales mantienen operativos coordinados en las zonas afectadas, mientras se evalúan los daños y se busca restablecer las condiciones de seguridad ante una jornada que ha impactado tanto a comunidades rurales como a la actividad económica.



