Redacción de ‘El Papelerito’
El Gobierno Municipal de Guadalupe y Calvo rechazó de manera categórica que las funcionarias señaladas en notas periodísticas y redes sociales sean las personas que aparecen detonando armas de fuego durante los festejos de fin de año, luego de que circularan videos que generaron indignación en la región serrana.
A través de un comunicado oficial, la administración municipal calificó como “completamente falso” que la mujer que acciona un arma larga en los videos difundidos corresponda a Esmeralda Pizarro Mendívil, subdirectora de Obras Públicas, o a Blanca Arleth Marín Escárcega, secretaria particular de la alcaldesa Ana Laura González Ábrego, como se afirmó inicialmente en diversas publicaciones.
El señalamiento hacia ambas servidoras públicas surgió debido a que los videos circularon originalmente como “stories” en sus redes sociales, lo que llevó a que se les vinculara directamente con las imágenes en las que se observan detonaciones de armas de fuego durante la celebración de Año Nuevo. Esta coincidencia fue tomada como indicio por usuarios y medios, lo que detonó la controversia pública.
Sin embargo, el Ayuntamiento sostuvo que dicha información forma parte de una estrategia de desinformación promovida desde sectores de oposición, con el objetivo —afirma— de confundir a la ciudadanía y desacreditar políticamente a un gobierno municipal que, asegura, ha trabajado con responsabilidad y cercanía con la población.
En el posicionamiento, la autoridad municipal rechazó cualquier intento de atribuir responsabilidades institucionales sin pruebas, así como la difusión de versiones que afecten la honra y reputación de personas que forman parte de la administración pública local.
No obstante, el propio comunicado reconoce que los hechos han generado atención pública, por lo que el Gobierno Municipal manifestó su disposición a colaborar con las autoridades competentes, a fin de que se esclarezca quiénes aparecen realmente en los videos y si existe alguna conducta que deba ser investigada conforme a la ley.
El caso ocurre en un contexto de alta sensibilidad social en Guadalupe y Calvo, municipio que desde hace meses enfrenta episodios de violencia, lo que ha provocado una reacción particularmente crítica ante cualquier imagen relacionada con armas de fuego, especialmente cuando se asocia —de forma directa o indirecta— con servidores públicos.
Hasta el momento, ninguna autoridad investigadora ha confirmado oficialmente la identidad de las personas que aparecen en los videos, por lo que el tema permanece abierto y bajo escrutinio público.



