Sin nombramiento oficial de por medio, este viernes 21 de febrero, César Peña se autopresentó ante los medios de comunicación como el enlace de prensa de Cruz Pérez Cuéllar para la zona sur del estado, con una actitud soberbia y altanera contra los que fueron por años sus compañeros en la reporteada, como se le dice en el gremio a la búsqueda de la noticia.
Peña Valles es el ejemplo viviente de la frase “hay sumas que restan” a la que no le ha puesto atención el alcalde de Ciudad Juárez, puesto que ha dado oídos sordos a su propio equipo de trabajo que, en no pocas ocasiones, le han advertido la pésima imagen que conserva el expresidente de Parral en su propia tierra, con los que fueran sus amigos, a los que maltrató estando en el poder y a los que sigue viendo por encima del hombro, como si hubiese dado resultados extraordinarios en los tres años que (des)gobernó la Capital del Mundo.
Afirma César que Cruz le pidió su apoyo porque él los conoce “casi” a todos, dijo, pero ahí mismo, en el restaurante donde se aglomeraron los periodistas, desconoció a unos cuantos, asegurando no saber quiénes eran ni el medio para el que trabajaban. Así comenzó su gestión como coordinador de medios o de información o enlace o como quiera que se llame su encargo, al fin y al cabo, no tiene carácter de oficial, así que bien podría autoproclamarse «presidente del Consejo de Comunicación Social de la Precampaña por la Gubernatura» o cualquier designación rimbombante.
Ante los incómodos cuestionamientos, César respondía con desdén, haciendo creer que casi, casi le estaba haciendo un favor “a su amigo Cruz” porque él se lo pidió, sin poder olvidar a su padrino político, Alfredo Lozoya, al que se refirió como el mejor presidente que ha tenido Parral, del que conserva la marca del fierro de herrar y tal vez hasta la esperanza de que le ruegue volver al activismo naranja, solo así se entendería que no ha renunciado a Movimiento Ciudadano, ya que, dicho por él mismo, está esperando a que le pidan hacerlo.
Siendo sinceros, un alcalde de una frontera que está a casi 600 kilómetros de distancia, no necesitaría un enlace de medios en un lugar tan alejado de la ciudad que gobierna, salvo porque ese alcalde aspira a gobernar el estado entero y lleva, por lo bajito, seis años encampañado, y uno de sus mayores nichos de activismo se encuentra en Parral, desde donde le operan Otto Valles y Jorge Rivas, no los únicos, pero sí los más visibles, entre otros que entran y salen del equipo.
¿Qué le puede aportar un tristemente célebre personaje repudiado por el propio partido que lo hizo alcalde? ¿Qué podría asegurarle de cobertura si desprecia a sus excolegas? Si algo debe tener claro Cruz Pérez Cuéllar es que la información que se publique de él y sus actividades, será porque él sí conserva una buena imagen, no por quien será su “enlace”, no por César Peña, quien, claro está, se colgará la medalla de cada nota que aparezca en medios de la región sur.
Que a él no lo invitó Morena, sino Cruz, justifica Peña Valles para tratar de no verse tan incongruente con sus expresiones recientes – apenas entre abril y junio del año pasado – en el sentido de que Morena practicaba una política nociva, vieja y de guerra sucia, que sus candidatos nunca regresaban con sus representados y una sarta de diatribas dictadas por quien lo hizo político o al menos lo intentó, El mismísimo Caballo Lozoya, del que no se olvida, pero sí le conserva un resentimiento esperando que le cumpla con los dos millones que dice que le debe.
¡A buen santo se encomienda Pérez Cuéllar!