Redacción de ‘El Papelerito’
Lo que fue anunciado como una de las obras más esperadas y simbólicas para las familias de Santa Rosa, hoy se ha convertido en un nuevo capítulo de promesas incumplidas y retrasos sin explicación clara. El Puente de Santa Rosa, presentado en septiembre de 2025 por el Gobierno Municipal de Parral como una solución definitiva a décadas de incomunicación durante la temporada de lluvias, no fue concluido dentro del plazo establecido, a pesar de contar con una inversión cercana a los 19 millones de pesos.
El 9 de septiembre del año pasado, el alcalde Salvador Calderón Aguirre anunció con entusiasmo el arranque de la construcción del puente, asegurando que la obra traería “alivio a la preocupación de cientos de familias” que, por casi 20 años, han quedado aisladas cada vez que el río crece. La nueva estructura prometía sustituir el viejo vado provisional y una antigua obra colapsada, garantizando seguridad y acceso permanente para peatones y vehículos.
Sin embargo, cuatro meses después de la fecha pactada para su terminación, la realidad es otra.
Durante la presentación de su Quinto Informe Trimestral, realizada este miércoles 14 de enero de 2026, la síndica municipal, Dalila Villalobos, ventiló una observación directa y contundente: la obra no fue concluida dentro del plazo contractual, establecido del 16 de junio al 22 de diciembre de 2025. El documento señala omisión en el cumplimiento de los tiempos de ejecución, lo que constituye un incumplimiento contractual susceptible de generar responsabilidades administrativas.
El monto observado asciende a 18 millones 979 mil 342 pesos, prácticamente la totalidad del recurso asignado al proyecto.
La revelación contrasta con el discurso oficial de hace apenas unos meses, cuando el propio alcalde afirmó que su administración estaba dando respuesta puntual a las promesas realizadas a la comunidad de Santa Rosa. Hoy, esas mismas familias continúan enfrentando la incertidumbre de una obra inconclusa y la persistente amenaza de quedar aisladas cuando lleguen nuevamente las lluvias.
Más allá del retraso físico de la obra, el señalamiento abre interrogantes sobre la planeación, supervisión y destino de los recursos públicos invertidos. ¿Qué falló? ¿Quién es responsable? ¿Cuándo se concluirá el puente?
Las respuestas no han llegado. Lo que sí permanece es la brecha entre el anuncio y la realidad, y una comunidad que, otra vez, espera.



