Lo que comenzó como un anuncio de resultados en materia de seguridad terminó en un tropiezo institucional: la Fiscalía de Distrito Zona Sur informó la “detención” de un hombre por violencia familiar en Parral… solo para reconocer horas después que el imputado en realidad estaba muerto desde 2025.
En un primer comunicado, la autoridad dio a conocer la supuesta captura de Adrián Eduardo A. B., de 31 años, acusado de agredir a su madre y a un menor en hechos ocurridos en 2022. Incluso se detalló que había sido puesto a disposición de un juez tras su detención en la colonia Praderas.
Sin embargo, la historia dio un giro inesperado con la emisión de una fe de erratas: el mismo organismo aclaró que la persona en cuestión no solo no fue detenida recientemente, sino que había sido localizada sin vida desde el 13 de mayo de 2025 en el municipio de Guadalupe y Calvo, tras haber sido reportada como desaparecida meses antes.
De acuerdo con la Fiscalía, el error se originó por una confusión administrativa al actualizar el estatus de una orden de aprehensión previamente cumplimentada en 2024, lo que derivó en que se difundiera como “ejecutada” en el presente.
Es decir, en términos prácticos, la institución terminó anunciando como logro la captura de una persona que ya había sido identificada, entregada a su familia y cuyo caso estaba cerrado desde meses atrás.
Tras el desliz, la Fiscalía ofreció una disculpa pública, aseguró respeto a la memoria del fallecido y prometió reforzar sus procesos internos para evitar que algo similar vuelva a ocurrir.
Mientras tanto, el episodio deja una pregunta inevitable en el aire: si así se “detiene” a un muerto, ¿qué tan vivos están los controles dentro de la institución?



