Otra vez, como en decenas de ocasiones en los meses recientes, los reclamos públicos y las escaramuzas violentas en contra del exgobernador Javier Corral, están presentes debido a los agravios reflejados por tanto daño que causó a los chihuahuenses.
La historia política de Corral Jurado está llena de traiciones, siempre enredado en la bandera hipócrita de la honestidad y construyendo constantemente un discurso de confrontación. En su paso por las instituciones de Chihuahua, sembró una enorme ola de odio y rencor que, de manera perfecta, refleja su bizarra personalidad que en base al encono y la traición, encuentra como única manera de escalar políticamente.
El día de ayer jueves 20 de marzo, el empresario Eduardo Almeida, abordó un vuelo de la Ciudad de México a Chihuahua y se dio cuenta, por comentarios de las personas que iban en el mismo trayecto aéreo, del repudio al notar la presencia de quien llamó «este triste personaje», lo que se acrecentó, dijo, al percatarse que viajaba con un numeroso grupo de escoltas vestidos de civil.
Los comentarios de indignación que asegura Almeida haber escuchado en los asientos fueron de “cuánto nos cuesta que un personaje de esta calaña, improductivo, holgazan y vividor, sea mantenido con los impuestos de los chihuahuenses, incluyendo boletos de avión, viaticos, hoteles, etc».
Narra el empresario que, una vez que aterrizaron y ya en la salida del aeropuerto, «Javier Corral volteo a verme y con gestos de burla y superioridad al sentirse protegido por su numeroso séquito de escoltas, me increpó, por lo que mi reacción como resultado de sus agravios y mentiras y de la persecución que ejerció por años en mi, lo más natural fue defenderme de su soberbia agresión».
Sin embargo, califica de cobarde «colo acostumbra a comportarse», pidió a sus escoltas que lo sometieran mientras él salió corriendo a esconderse en las faldas de quienes lo resguardaban.
«Quiero dejar en claro que yo fui en el pasado muy muy generoso con él, en su momento fuimos amigos, compadres, patrociné muchas de sus campañas e inclusive, en el colmo de su cultura pedigüeña, hasta los dientes le arreglé con el odontólogo que él me pidió y me encargué de cubrir diversos tratamientos ginecológicos para su esposa..y eso sí, todo eso lo pagué de mi bolsa. Sin embargo, me separé de él cuando vi su comportamiento vulgar y traicionero en el que solamente lo mueven sus ambiciones personales, con un nulo respeto por la familia y lleno de resentimientos y confusiones de origen y personalidad», afirma en un comunicado.
Continúa diciendo que hoy intenta, ante sus constantes fracasos en todo lo que toca, seguir señalando impunemente a quien considera sus adversarios «y yo quiero recordarle que las pobres y fracasadas investigaciones de los EXPEDIENTES X, fueron siempre arrancadas con tortura, extorsión, amenazas y muchos otros delitos considerados de lesa humanidad, conductas que aún lo persiguen a él y a sus ejecutores…por eso el terror y miedo que lo abruma cada vez que se cruza con un chihuahuense, ex compañero de partido o personas que alguna vez confiaron ingenuamente en él. De la mucha basura que en su periódico digital ZONA FREE me inventó, nada fue verdad, me respaldan 16 sentencias fiscales donde no se encontraron ningún delito, así como diversas revisiones de la Auditoría de la Federación».
Almeida convocó públicamente a Javier Corral a aclarar toda esa serie de mentiras que sus voceros están pregonando para descalificar «lo que los chihuahuenses sentimos por todo el daño que nos hizo. Y en lo particular, por los abusos y persecución que ejerció contra mi familia, a mi y a un sinumero de ciudadanos para encubrir su ineptitud y fracaso de un gobierno sin obras, sin seguridad, sin educación, sin seguridad social, sin salud, sin esperanza, pero eso sí, para él y sus compinches, una época llena de excesos, corrupción y soberbia».