La controversia en torno a la cancelación de la visa estadounidense de la dirigente estatal de Morena en Chihuahua, Brighite Granados de la Rosa, tomó un nuevo rumbo luego de que se difundieran documentos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) que vinculan la medida con un asunto legal pendiente derivado de una infracción de tránsito en Nuevo México.
De acuerdo con la documentación, compartida por la propia líder morenista, el incidente ocurrió el pasado 29 de mayo cuando intentó ingresar a territorio estadounidense por un puerto fronterizo. Tras una revisión inicial, fue enviada a una inspección secundaria y posteriormente recibió la notificación de cancelación de su visa.
En los registros migratorios aparece el expediente A-244-993-329, en el que se hace referencia a un procedimiento judicial pendiente relacionado con una infracción vial. Durante una entrevista con autoridades migratorias, Granados fue cuestionada sobre si tenía conocimiento de que una orden de arresto por no comparecer ante una autoridad judicial o no atender un asunto legal pendiente podía afectar su condición migratoria como visitante.
Según consta en el documento, la dirigente respondió que desconocía la existencia de una infracción de tránsito pendiente en Nuevo México y aseguró que habría atendido el asunto de haber sido notificada.
La referencia realizada por los agentes estadounidenses apunta a que en los sistemas de justicia de ese país existía un registro relacionado con una comparecencia no atendida, una situación que suele derivarse cuando una persona citada ante un tribunal no se presenta para resolver una infracción o procedimiento administrativo.
Posteriormente, el 30 de mayo, el DHS emitió una Notificación y Orden de Expulsión Acelerada bajo disposiciones de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, argumentando que la solicitante no contaba con documentación migratoria válida al momento de solicitar su ingreso.
Responde a señalamientos de la oposición
Tras la difusión del caso, Brighite Granados emitió un posicionamiento público en el que rechazó los señalamientos realizados por actores del Partido Acción Nacional y negó cualquier vínculo con actividades ilícitas.
La dirigente estatal de Morena sostuvo que las acusaciones vertidas en su contra carecen de pruebas y forman parte de una estrategia política para desacreditarla. En particular, respondió a declaraciones del diputado federal panista Federico Döring, a quien acusó de intentar desviar la atención de presuntos casos relacionados con figuras de su propio partido.
Asimismo, cuestionó las críticas realizadas por la presidenta estatal del PAN en Chihuahua, Daniela Álvarez, respecto a la cancelación de su visa, y afirmó que existen antecedentes documentados de integrantes panistas que han enfrentado investigaciones o procesos judiciales.
En su mensaje, Granados mencionó diversos casos de exfuncionarios y políticos vinculados al PAN que han sido investigados o procesados por distintas autoridades, argumentando que esos expedientes sí cuentan con respaldo documental y judicial.
La líder morenista aseguró que continuará desempeñando sus funciones al frente del partido en Chihuahua y reiteró que no permitirá campañas de desprestigio sustentadas, dijo, en rumores o especulaciones.
Finalmente, hizo un llamado a que las diferencias políticas se diriman con pruebas y dentro de los cauces legales correspondientes, señalando que cualquier acusación debe presentarse ante las instancias competentes y no únicamente en medios de comunicación o redes sociales.



