Redacción de ‘El Papelerito’
Este domingo, Rosa Isela Tarín, madre de Jesús Jerónimo Sánchez, acudió a las instalaciones de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) para colocar lonas con la fotografía de su hijo y exigir avances en la investigación, a más de tres meses de su desaparición.
Jerónimo, junto con Jaime Leónides, fue presuntamente privado de la libertad el pasado 23 de agosto en el sector de Las Quintas, luego de un atropello a una señora adulta mayor, ocurrido en el bulevar Ortiz Mena. Desde entonces, sus familias han enfrentado lo que describen como una cadena de omisiones y falta de comunicación por parte de las autoridades responsables
Rosa Isela relató que, aunque inicialmente mantuvo diálogo con el fiscal general del Estado, César Jáuregui y con el entonces fiscal de Distrito Zona Sur, Juan Carlos Portillo -hoy titular de la Fiscalía Zona Occidente- ambas autoridades dejaron de atender sus llamadas, obligándola a recurrir nuevamente a acciones públicas para visibilizar el caso.
“Mi hijo no hizo nada malo; no merece estar desaparecido”, expresó entre lágrimas, señalando que la falta de información ha multiplicado la angustia de la familia.
La madre de Jerónimo también recordó que el joven era conocido como una persona tranquila y trabajadora, y reiteró que continuará manifestándose hasta obtener respuestas.
La familia de Jaime Leónides, quien desapareció en el mismo hecho, se ha sumado a la exigencia, describiendo un panorama marcado por el desgaste emocional, la incertidumbre y la ausencia total de avances claros.
DSPM interviene… pero solo dentro de sus límites
Después de la protesta, el director de Seguridad Pública Municipal de Parral, Martín Chaparro Wong, informó que recibió a la madre del joven y sostuvo una reunión con ella. La corporación aseguró que ha intervenido “dentro de sus atribuciones preventivas”, aunque el caso depende directamente de la Fiscalía de Distrito Zona Sur, responsable de la investigación.
Como respuesta inmediata, la DSPM gestionó una reunión para el próximo miércoles entre Rosa Isela y el Fiscal de la Zona Sur.
Sin embargo, el anuncio fue interpretado por familiares y activistas como un intento tardío de atención, pues la demanda principal ha sido precisamente la falta de comunicación institucional y la percepción de que el caso se encuentra detenido.
Con más de 90 días transcurridos sin localización de Jerónimo ni de Jaime, las familias afirman que viven pendientes de cualquier llamada, mensaje o pista mínima. El temor principal es que los expedientes terminen engavetados, como ha ocurrido en otros casos de desaparición en la región.
“Solo queremos que los sigan buscando. No hemos perdido la esperanza”, dijo la madre de Jerónimo al finalizar su intervención pública.
Mientras tanto, no existen reportes oficiales que confirmen avances sustanciales, y la reunión programada con Fiscalía será determinante para conocer si el caso será reimpulsado o si continuará en el mismo estado de estancamiento que denuncian las familias desde hace semanas.



