Después de su detención la madrugada del sábado pasado, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tuvo su primera audiencia este 5 de enero de 2026 en un tribunal de Nueva York, Estados Unidos de América (EUA), en la que se declaró no culpable de los cargos en su contra.
Por la mañana, el presidente venezolano —junto con su esposa Cilia Flores— fue trasladado a la Corte federal en Brooklyn para su comparecencia y lectura de cargos en su contra:
- Conspiración narcoterrorista.
- Conspiración para importar cocaína.
- Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.
- Conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos.
Abogado defensor de Maduro
Cabe señalar que de acuerdo con un documento presentado ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, el penalista Barry Pollack asumió la defensa de Maduro.
Se trata del abogado artífice del acuerdo que permitió la salida de Julian Assange luego de 15 años de litigio.
Nicolás Maduro se declaró la mañana de este lunes no culpable en la Corte de Nueva York por el caso que enfrenta en Estados Unidos de «narcoterrorismo».
Por su parte, su esposa, Cilia Flores, también se declaró no culpable por los cargos de tráfico de cocaína de los que se le señalan en el mismo expediente.
¿De qué se la acusa a Maduro?
La acusación alega que, desde hace más de 25 años, Maduro y otros líderes venezolanos «han abusado de sus posiciones de confianza pública y corrompido instituciones una vez legítimas para importar toneladas de cocaína a Estados Unidos».
Asimismo, afirma que Maduro y sus aliados «proporcionaron cobertura policial y apoyo logístico» a importantes grupos de narcotraficantes, como el Cártel de Sinaloa y la banda del Tren de Aragua. Estas organizaciones criminales enviaban ganancias a funcionarios de alto rango que los protegían a cambio, según el Departamento de Justicia.
Entre otros actos concretos, se acusa a Maduro de vender pasaportes diplomáticos venezolanos a conocidos narcotraficantes y de facilitar vuelos bajo cobertura diplomática para traer las ganancias de la droga de México a Venezuela.
Maduro fue acusado de cuatro cargos: conspiración para «narcoterrorismo», conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
El caso es llevado por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, una oficina dentro del Departamento de Justicia famosa por su férrea independencia y sus agresivos enjuiciamientos.
La misma fiscalía presentó una acusación contra Maduro en 2020, con los mismos cuatro cargos. La acusación actualizada hecha pública el sábado agrega algunos detalles nuevos y coacusados, incluida la esposa de Maduro, Cilia Flores.
La primera dama está acusada de ordenar secuestros y asesinatos, así como de aceptar sobornos en 2007 para organizar una reunión entre narcotraficantes y el director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela.
¿Cómo podría defenderse Maduro?
A medida que avance el caso, es probable que Maduro busque la desestimación del proceso sobre la base de que es inmune, o está protegido, contra el enjuiciamiento penal porque es un jefe de Estado extranjero.
En algunos contextos, los jueces han llegado a la conclusión de que los funcionarios extranjeros gozan de inmunidad frente a reclamaciones legales en los tribunales estadounidenses.
No obstante, Maduro se enfrenta a una ardua batalla con este argumento debido a un precedente histórico: la invasión estadounidense de Panamá en 1989, que derrocó al líder del país, Manuel Noriega.
Al igual que Maduro, Noriega fue acusado de conspirar para introducir drogas en Estados Unidos y fue capturado en una operación militar en su país.
Los tribunales estadounidenses rechazaron el argumento de la inmunidad de Noriega, mostrando deferencia a la afirmación de Washington de que no era el líder legítimo de Panamá. Expertos jurídicos han señalado que ese precedente probablemente socavará los esfuerzos de Maduro para que se desestimen los cargos.
También es probable que Maduro invoque una doctrina legal que dice que los cargos penales deben ser desestimados si los fiscales los presentaron de manera vengativa o selectiva. También podría argumentar que las demandas en su contra han prescrito, lo que significa que son demasiado antiguas para ser llevadas ante los tribunales.
Los cargos federales por conspiración suelen prescribir a los cinco años, lo que significa que las acusaciones deben presentarse en los cinco años siguientes a la comisión del presunto delito, con algunas excepciones.
Información de N+ y LatinUs



