Por Yeset Villamil
El señor José María G. R, denunció públicamente una supuesta negligencia médica de la que, asegura, está siendo víctima, puesto que, el pasado 7 de junio lo canalizaron con el médico neurocirujano a la ciudad de Chihuahua para que le fuera practicada “una operación de las cervicales”, según sus propias palabras, ya que éstas le están apretando los nervios de todo el cuerpo, manifestó.
Debido a que su situación empeoraba cada vez más, le informaron que tendría que valorarlo un especialista, sin embargo, acusa, le han estado retrasando la cita con el neurocirujano en la capital del estadobpor parte de Pensiones Civiles del Estado, el servicio médico con el que cuenta.
“Yo me siento ya muy mal”, lamenta el maestro jubilado del sistema estatal, al tiempo que recuerda que el pasado lunes 24 de julio fue con el doctor y ese día le prometieron ordenarle los análisis preoperatorios para su cirugía, lo que no fue posible porque “estaba caído el sistema” y tendría que agendar una nueva cita que quedó programada para este lunes 7 de agosto, a la que llegó puntualmente. Cual fue su sorpresa que estando allí, le informaron que el médico que lo atiende había solicitado sus vacaciones, reagendándole una nueva cita para el próximo miércoles 23 de este mismo mes.
Ante su insistencia y la expresión de su malestar, “logró” que le adelantaran la cita dos días, es decir, para el lunes 21 de agosto. Sin embargo, será para una nueva valoración y, si tiene éxito, que le programen los análisis preoperatorios.
“Me han estado retrasando la cita y yo ya me siento muy mal; ayer me caí una vez más y ya me encuentro muy golpeado”, lamenta José María, y agrega que su rodilla izquierda la tiene muy lastimada por las caídas.
“Desde el 26 de junio me han estado retrasando y retrasando y retrasando la atención médica”, insiste, “y ya van dos veces que, sin avisarme, voy hasta Chihuahua y solo me dicen que el doctor no está”, afirma.
Supuestamente la operación fue catalogada como “de urgencia” desde el pasado 7 de junio, por eso fue enviado con el neurocirujano, pero se ha estado postergando una y otra vez “y mi cuerpo ya no me responde, me caigo por cualquier cosa porque no me puedo sostener ya ni con bordón ni con nada”, manifiesta desesperado desde la cama del Hospital de Jesús donde permanece internado a la espera que le respeten su cita y le den fecha para su intervención quirúrgica.
Cabe destacar que, al momento de realizar esta entrevista con el afectado, personal del Hospital de Jesús intentó expulsar a la reportera de este medio.
Así lo dijo:



