En una sorpresiva acción de las autoridades de los tres niveles de Gobierno, se puso en marcha un operativo para videocámaras de grabación de distintos puntos de la ciudad, incluyendo, según trascendió, de algunos negocios.
Fuentes castrenses explicaron que se trata de cámaras parásitas colocadas en postes, es decir, que fueron instaladas ilegalmente y que sus fines no están claros o que, incluso, podrían pertenecer al crimen organizado.
También fueron removidos este tipo de aparatos de establecimientos comerciales que no tramitaron los permisos correspondientes y de particulares que las colocaron en postes de la CFE, de Telmex y del Municipio.
El operativo sorpresa incluyó la participación de elementos militares, agentes ministeriales y policías municipales, incluyendo el apoyo de una grúa propiedad de Presidencia Municipal.
Fueron 33 cámaras las que, en una primera acción, fueron removidas entre las 14:30 y las 20:00 horas de este martes.