José Andrés Quevedo Ramírez, quién quedó como encargado de despacho del Instituto Nacional de Migración, enfrentó denuncias por presuntos delitos electorales en el 2014 cuando era coordinador de Zaragoza en el gobierno municipal de Enrique Serrano.
Las denuncias fueron realizadas en aquel entonces ante la Fepade por el Partido Acción Nacional y empleados muncipales, de acuerdo con archivos periodísticos.
La acusación fue por desvío de recursos federales hacia afiliaciones al PRD y fue presentada ante la Procuraduría General de la República (PGR), hoy Fiscalía General de la República, por Felipe de Jesús Muñoz Castañeda, ex empleado municipal.
Muñoz señaló en su acusación hechos como el acarreo masivo de colonos para afiliarlos al Partido de la Revolución Democrática (PRD) a quienes se les hizo pagos y además se les diría en próximas elecciones federales del 2015 por qué candidatos deberían de votar.
Los panistas sospechaban entonces de una posible alianza entre el PRI y el PRD, según crónicas de la época.
En la denuncia se acusó a los funcionarios municipales, José Andrés Quevedo Ramírez y/o Sergio Herrera Vázquez, por delitos electorales y contra los derechos humanos y laborales.
El viernes primero de agosto del 2014, José Andrés Quevedo Ramírez, coordinador General de Atención Ciudadana del suroriente y Desarrollo Rural, dependiente del Gobierno Municipal, así como Sergio Herrera Vázquez, jefe del referido departamento, le ordenaron que convocara a la gente de la colonia Ampliación Fronteriza para afiliarse al Partido de la Revolución Democrática, se expuso en la denuncia.
El quejoso explicó que en ese entonces él se desempeñaba como empleado municipal y le ordenaron que ofreciera 100 pesos a cada persona por afiliarse al PRD y otros 100 pesos por votar por los candidatos que ellos (Quevedo y Herrera) indicarían.
Se pagarían 20 pesos a los líderes de la colonia por cada persona que llevara a afiliarse, por lo que la convocatoria fue para el domingo tres de agosto de ese año.
Las personas que eran debidamente afiliadas, pasaban a un cuarto contiguo de la casa y en él se encontraba Herrera, quien les hacía el pago de 8 dólares y les recogía la credencial de afiliación, la cual les regresaría en el próximo proceso al tiempo que les diría por cual candidato tendrían que votar.
Aseguró en su denuncia que se afiliaron a alrededor de 230 personas y a las 6 de la tarde, Sergio le dijo que se retirara y le dejó 2 mil 600 pesos y luego le mandó otros dos mil pesos para que realizara los pagos, pero las cantidades fueron insuficientes por lo que se presentaron agresiones y tuvo que intervenir la policía municipal.
Quevedo salió librado de las denuncias. Defendido por el entonces alcalde Enrique Serrano, con quién colaboraba, fue considerado también como un militante distinguido del PRI donde era dirigente del Instituto de Capacitación y Desarrollo Político. Hoy forma parte de la Cuatro Transformación al quedar al frente de la Delegación del Instituto Nacional de Migración en Chihuahua.



