Redacción de ‘El Papelerito’
Apenas inicia el año y el Instituto Municipal de la Juventud (IMJUVE) anunció la suspensión temporal de la entrega de boletos del programa de Transporte Urbano Gratuito, una medida que impacta directamente a estudiantes y jóvenes que dependen de este apoyo para trasladarse a clases y actividades académicas.
De acuerdo con el aviso oficial, el programa quedó detenido hasta que sea autorizado para su continuidad, sin que se precise una fecha clara para su reactivación. El comunicado también señala que, al tratarse de un nuevo semestre, más adelante se informará cuándo comenzará nuevamente la recepción de documentos para renovaciones y nuevos ingresos, lo que deja a cientos de beneficiarios sin certeza ni alternativas inmediatas.
La decisión genera molestia entre jóvenes y familias, pues el anuncio llega sin previo aviso y justo en un periodo en el que los gastos suelen incrementarse tras las fiestas decembrinas. Para muchos estudiantes, el transporte gratuito no es un beneficio accesorio, sino una condición indispensable para poder asistir a la escuela.
Además, el mensaje oficial no aclara si la suspensión obedece a falta de recursos, retrasos administrativos o desinterés institucional, ni quién asume la responsabilidad por el vacío que deja la interrupción del programa. Mientras tanto, los usuarios deberán absorber el costo total del transporte, pese a que se trata de un apoyo que había sido presentado como una política social consolidada.
La suspensión del programa vuelve a exhibir la fragilidad de los apoyos dirigidos a la juventud, que dependen de autorizaciones tardías y decisiones burocráticas, aun cuando su impacto es inmediato en la vida diaria de los estudiantes.
Por ahora, el transporte gratuito queda en pausa y los jóvenes, una vez más, quedan a la espera de “próximos avisos”, sin una fecha concreta ni una solución clara al problema.



