Las indagatorias en torno al ataque contra una avioneta en la sierra de Guadalupe y Calvo han tomado un nuevo rumbo, luego de que el fiscal general del estado, César Jáuregui Moreno, informara que uno de los principales indicios apunta al uso de un dron como posible causa del incidente.
El funcionario detalló que ya se integró una carpeta de investigación y se realizaron los primeros peritajes, los cuales sugieren que la aeronave pudo haber sido afectada por este tipo de dispositivo, lo que habría derivado en el aterrizaje de emergencia registrado en una zona serrana de difícil acceso.
Como se informó previamente, la avioneta trasladaba al piloto y a tres trabajadores de una empresa minera —dos de nacionalidad estadounidense y uno canadiense— quienes realizaban labores de inspección en la región. La aeronave había despegado por la mañana desde el aeródromo El Charco y fue atacada durante su trayecto de retorno.
Tras el incidente, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional coordinaron un operativo aéreo que incluyó apoyo desde Sinaloa. Un helicóptero logró llegar hasta la zona y evacuar a los ocupantes hacia el aeródromo El Zorrillo, desde donde fueron trasladados por la empresa responsable. De acuerdo con los reportes, todos se encuentran a salvo.
El caso podría escalar al ámbito federal, ya que la Fiscalía General de la República analiza la posibilidad de atraer la investigación, debido a la posible afectación a la aeronáutica civil.
Autoridades también señalaron que la región donde ocurrió el ataque ha sido escenario de disputas entre grupos delictivos durante los últimos años, lo que abre la posibilidad de que la agresión haya ocurrido en un contexto de confrontación o incluso por una confusión.
Además, instancias de Estados Unidos han solicitado información sobre lo sucedido, debido a la presencia de ciudadanos de ese país entre los tripulantes.



